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BIENVENIDOS

Mi blog vio la luz, el día 18 de Octubre de 2012...

Les doy la bienvenida a mi rincón, donde todos los relatos, cortos o escritos que comparta con ustedes, nacen de mi corazón e imaginación.
Los personajes que pueda crear en mi mente no tienen ningún parecido con alguna persona real.
Cualquier imagen que utilice para representar a mis personajes es simplemente porque esas personas tienen las características de los protagonistas de mi historia.

Ya saben... un blog crece y se alimenta de comentarios, espero los vuestros.

sábado, 3 de noviembre de 2012

GENERO ERÓTICO - Parte I


Como estamos viviendo un boom erótico en este último año, el cual a coincidido con la publicación de la tan polémica serie Cincuentas sombras de Grey.
Digo polémica porque al igual que miles y miles de personas adoran la trilogía, también hay muchas que no les a gustado nada y mas bien la han criticado duramente.
Pero nos guste o no, esto ha desatado un boom por la novela erótica del cual se han publicado varias novelas de muchas autoras, solo mencionare algunos porque la verdad hay muchos... y mas que saldrán a la venta dentro de poco.

  • Trilogía cincuenta sombras de Grey
  • Trilogía Crossfire ( solo esta a la venta el primero y hace apenas unas horas el segundo)
  • Treinta noches con Olivia de Noé Casado
  • Indiscreción de Charles Dubow
  • El limite del placer de Eve Berlin
  • Los Amantes de Pierre Bisiou
  • La sumisa insumisa de Rosa Peñasco
  • Dormimos juntos de Andrea Hoyos y Raúl Arias y seguro que me dejo mas...
Pero es que en pocos días saldrán mas:
  • Pídeme lo que quieras de Megan Maxwell
  • Noventa días de M.C.Andrews
  • Los noventa días de Genevieve de Lucinda Carrington y Maria Jose Losada
Pero lo mas curioso de todo esto, es que antes de que apareciera la famosa trilogía de Grey, ya existían miles de novelas románticas de genero erótico y de escritoras muy buenas, que también he de nombrar aquí. Para no alargarme mucho nombrare algunas de las que mas me gustan.
  • Noelia Amarillo - Ardiente Verano - Cuando la memoria Olvida, etc...
  • Robin Schone - El Tutor - El Amante - Amantes del escandalo, etc...
  • Shayla Black - Serie Amantes Perversos, etc...
  • Kate Pearce - Serie la casa de Placer
  • Lisa Valdez, Lora Leigh y muchísimas mas escritoras que escriben erótica y también lo que yo llamo erótica extrema ( explicita )
Por todo esto, me ha llamado mucho la atención que a raíz de tres libros se haya desatado este boom por leer novela erótica como si antes no hubiese existido. Cuando es un género muy antiguo, y es por eso que os dejo aquí la primera parte de un poco de la historia de este género que esta causando furor.

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Fuente Wikipedia

La literatura erótica es un género literario en el cual los textos se relacionan, directa o indirectamente, con el erotismo y el sexo. En ocasiones se puede referir a la misma también como literatura pornográfica si las escenas sexuales son realmente muy explícitas, tal como en la novela "Salvajes lujurias desde el lado oscuro" de Kimberly Jackson, aunque normalmente sigue considerándose dentro del erotismo.
La pornografía es la descripción pura y simple de los placeres carnales; el erotismo es la misma descripción revalorizada, en función de una idea del amor o de la vida social. Todo aquello que es erótico es necesariamente pornográfico por añadidura. Es mucho más importante distinguir entre lo erótico y lo obsceno. En este caso se considera que erotismo es todo aquello que vuelve la carne deseable, la muestra en su esplendor o florecimiento, inspira una impresión de salud, de belleza, de juego placentero; mientras que la obscenidad devalúa la carne, que así se asocia con la suciedad, las imperfecciones, los chistes escatológicos, las palabras sucias.
El erotismo y el sexo han estado asociados a la sociedad y la cultura del hombre desde los inicios de los tiempos, y el caso de la literatura no es una excepción, si bien a menudo se ha visto sometida a la censura por considerarse un tema reprobable o pecaminoso. Asimismo, también es frecuente la alusión al sexo o pasajes eróticos englobados dentro de obras mayores, no como tema principal de la obra, sino como capítulos aislados que contribuyen al devenir de la narración o al desarrollo de personajes. Así, por ejemplo, es posible encontrar fragmentos claramente eróticos en obras como el Quijote de Cervantes o el Ulises de James Joyce, sin que por ello se considere a estas obras dentro del género.
Erotismo literario en la antigüedad
Ya en el Antiguo Egipto, se redactaron tratados acerca del sexo, en ocasiones meras recopilaciones de posturas sexuales, como por ejemplo en el papiro de Turín, donde se detallan las variantes del acto amatorio. Aunque poco se conserva de la época, sí se han salvado algunos fragmentos, como por ejemplo en el papiro de Leide, donde se propone la "confección de una imagen del amor".
La literatura antigua relativa al erotismo se caracteriza principalmente por la unión entre lo divino y lo terrenal. Son frecuentes las alusiones a los dioses y los cultos a la fecundidad y al falo. Las obras se encuadran habitualmente en manuales de posturas sexuales, poesía y obras de teatro. Aparte de tratar la heterosexualidad, son frecuentes también las referencias al sexo oral y al lesbianismo. Las hetairas, mujeres que elevan la práctica del amor a la categoría de arte, fueron autoras propias de tratados sobre dichas prácticas, pudiéndose enunciar los tratados de Artyanassa, vieja servidora de Helena, de Filenis de Samos y los de Elefantis. No en pocas ocasiones, el erotismo literario va asociado a la comedia o se asocia con la sátira y la crítica social.
·         Los primeros escritos de literatura erótica se remontan a la Antigua Grecia, en torno al año 400 a. C., cuando el dramaturgo Aristófanes escribió la obra de teatro Lisístrata
·         Hacia el siglo II a. C. se atribuye a Luciano la escritura del libro pornográfico más antiguo, Los diálogos de las cortesanas. Es Luciano, precisamente, quien emplea por primera vez el término del lesbianismo para definir la homosexualidad femenina.
·         En el siglo IV, apareció en la India el Kámasutra, el más famoso y universal de los manuales de sexualidad. Escrito por Mal-la Naga Vatsiaiana como un texto religioso dirigido al pueblo, la obra es un compendio de técnicas y consejos en las artes amatorias, que van desde el erotismo y la sensualidad más sutiles hasta una descripción detallada y gráfica de posturas sexuales para el acto de la cópula.
·         Procedente del Oriente medio musulmán es la obra medieval Las mil y una noches, del siglo IX, en la cual se trata el tema de lainfidelidad.12 También de origen musulmán es El jardín perfumado, de Cheik Nefzaoui, un manual al estilo del Kama sutra.6 Un segundo manual surgió en la India aproximadamente hacia el siglo XV o XVI, el Ananga Ranga, de Kalyana Malla, con una serie de consejos para evitar la monotonía en el matrimonio e impedir la separación entre hombre y mujer.


La Edad Media y el Renacimiento

La Edad Media fue una época difícil para el erotismo y la sexualidad en general, y la literatura se vio también influenciada por ese hecho. En el siglo XII surge el ideal del amor cortés, basado en un amor servicial y desinteresado que idealiza a la mujer amada. Algunas obras englobadas dentro de este estilo son Lancelot de Chrétien de Troyes, Tristán e Isolda de Gottfried von Strassburg, el Roman de la Rose de Guillaume de Lorris y Jean de Meun y Vita nuova y la Divina Comedia de Dante Alighieri.
La literatura erótica cobró cierta importancia en Italia con la llegada del Renacimiento. Giovanni Boccaccio fue el autor del Decamerón (1353), obra que narraba las hazañas de los monjes seduciendo monjas en los conventos. El libro fue prohibido en muchos países. Aun cinco siglos después, diversas copias del texto fueron destruidas en países como Estados Unidos o Inglaterra; entre los años 1954 y 1958, magistrados ingleses dieron ocho órdenes de destrucción del libro. Otra obra italiana importante del siglo XV fue Facetiae o Facecias de Gian Francesco Poggio Bracciolini, una colección de historias breves donde los argumentos en torno a la lujuria son grandes protagonistas. Girolamo Morloni retrató las costumbres sexuales de Nápoles en Novellae (1520) y Pietro Armino cautivó a los lectores con comedias y sonetos lujuriosos y la obra Razonamiento, en la que da habida cuenta de las perversiones de la época. Todavía en Italia, destacan también la figura de Antonio Beccadelli, cuya obra de mayor fama, Hermaphroditus (1425) evocaba al erotismo de la obra de Catulo y Marcial, así como de los priapeos. Esta obra no escapó tampoco a la censura cristiana debido a su obscenidad. Otros ejemplos de la época dentro del mismo género son los poemas eróticos de Eustache Deschamps, el libro De amore de Andreas Capellanus y los Cuentos de Canterbury de Geoffrey Chaucer.
En Francia comienza también a notarse la influencia de la literatura erótica en la figura de Antoine de la Sale, al cual pertenecen las obras Le Petit Jehan de Saintré (1456), en la cual una mujer viuda adoctrina a un joven caballero en todas las artes de la religión, la cortesía y la caballería, sin dejar de lado la seducción y el amor, y Les Quinze Joyes de mariage(Los quince chistes del matrimonio), donde con un lenguaje vívido y natural describe las miserias del matrimonio.
En la Península Ibérica se pueden destacar las Cantigas de escarnio y mal decir,1 en gallego portugués y el Libro de buen amor del Arcipreste de Hita,17 18 donde el autor narra los hechos de su vida amorosa durante la Baja Edad Media. Un poco más adelante, inmersos en el Siglo de Oro español, se pueden citar las obras de La Celestina, donde se cuentan los aconteceres de una alcahueta y La lozana andaluza de Francisco Delicado,17 donde se describen el mundo de la prostitución en la Roma renacentista. No obstante, multitud de escritores dedicaron algún verso al erotismo y la sexualidad a pesar del puritanismo reinante de la época, como Quevedo o Góngora, aunque generalmente son más aportaciones aisladas que tramas centrales.

Siglo XVI y XVII, la liberación erótica
Durante el siglo XVI, la herencia medieval se hará notar en una de las literaturas más ricas de Europa, la francesa, conociendo obras maestras del género como Pantagruel (1532) y La Vie très Horrificque du Grand Gargantua (1534), de Rabelais, escritos que parodian los excesos del amor sensual y el libertinaje.1 En este mismo contexto, el grupo de poetas conocido como La Pléyade también aborda la poesía amorosa de carácter libidinoso. Destaca la obra Sonnets pour Hélène, de 1578, donde Pierre de Ronsard trata el tema del amor prohibido de un hombre de avanzada edad por una joven doncella.1
Inspirada en el Decamerón de Boccaccio, Margarita de Navarra escribió el Heptameron (1558), una colección de 72 historias cortas que versan sobre los temas del amor, la lujuria, la infidelidad y otras materias románticas y sexuales.
En el siglo XVII comenzaron a circular numerosos ejemplos de literatura pornográfica o erótica, impresos principalmente en Ámsterdamy pasados de contrabando a los demás países europeos. Entre estos se cuentan L'Ecole des Filles, una obra francesa impresa en 1655 que está considerada entre los comienzos de la pornografía de Francia. Consiste en un diálogo ilustrado entre dos mujeres, una joven de 16 años y su más mundana prima, y sus discusiones explícitas sobre sexo. El autor permanece anónimo hasta la fecha, si bien algunos sospechosos sufrieron penas de prisión por la supuesta autoría de la obra.

 Del mismo siglo data la idea del Don Juan, personaje masculino seductor y osado que nunca encuentra satisfacción plena en sus conquistas, razón por la cual se embarca una y otra vez en la tarea de la seducción, renunciando al amor.
Giovanni Benedicti Sinibaldi realizó una de las primeras incursiones en las raíces de la sexología, con su obra Geneanthropeia (1669), con más intenciones que rigurosidad.
En Francia, destaca la figura de Pierre de Brantôme, el cual presentaba unos personajes inmersos en la inmoralidad más absoluta según los cánones de la sociedad. En sus manuscritos no faltan descripciones explícitas y amplias de las partes íntimas, así como alusiones a la promiscuidad, el lesbianismo, el cunnilingus e incluso el sadomasoquismo. Entre sus obras, probablemente la más obscena sea la Vida de las mujeres galantes.
En Inglaterra, el dramaturgo John Ford realizó una controvertida incursión en el incesto con su obra 'Tis Pity She's a Whore, tanto por la trama principal como por la forma en que el protagonista es tratado, no condenándose en ningún momento sus actos. Por otro lado se encuentra la obra Sodom, o la quintaesencia del libertinaje, atribuida a John Wilmot Rochester, aunque no se sabe con exactitud quien es el autor. La trama gira alrededor de la preferencia sexual de un rey por la sodomía, que podría interpretarse dentro del contexto de la época como una sátira contra la permisividad del rey Carlos II de Inglaterra con el catolicismo durante su reinado.
Durante y tras la Revolución francesa se imprimieron las famosas obras del Marqués de Sade, que a menudo fueron acompañadas por ilustraciones y sirvieron de comentario político o filosófico para su autor.  No obstante, el Marqués marcó un hito en la historia de la literatura erótica y es principalmente conocido por sus obras en el género. Abiertamente libertino, su oposición a toda ley y su particular visión del mundo le valieron algunos años en prisión. Precisamente durante su estancia en La Bastilla, comenzó a escribir la que es una de sus obras más importantes, Los 120 días de Sodoma, donde narra cómo cuatro adinerados encerrados en un castillo deciden poner en práctica, abusando de su situación, las historias más depravadas oídas, frecuentemente unidas a una violencia exacerbada. No en vano, el sadismo hereda su nombre del apellido del Marqués. Otra brillante obra del Marqués es Justine, donde narra la vida de dos hermanas huérfanas que escogen dos caminos muy diferentes, una acogida al culto religioso y la otra entregada al vicio y la perversión. Las obras de Sade también contribuyeron en cierto modo a la transformación del género, pasando de la crítica hacia la clase política hacia la crítica de la sociedad en general.

CONTINUARA CON EL SIGLO XIX Y EL SIGLO XX EN LA ACTUALIDAD….


4 comentarios:

  1. LIBROS SON LIBROS. SI SON BUENOS PERDURARÁN. SI NO LO SON SE LIMITARÁN AL BOOM.
    Yo siempre recordaré Lolita, y alguna que otra vez lo releeré.
    Como ese muchos otros, la literatura erótica no escapa a las normas de las bondades literarias.
    Ser un boom es vender. Pero significa perdurar?
    Sin dudas mi novela erótica favorita es El amante, de Marguerite Durás, un libro considerado entre los diez tesoros de la literatura erótica de todos los tiempos, recibió una aclamada crítica, premios, y fue llevada al cine, en una película que no me convenció. Eso es trascender, boom...la novela romántica en general es un boom, en mi país, el boom es Florencia Bonelli, y creo que a pesar de los ataques de muchos pseudointelectuales, Florencia trascenderá, en veinte años, todos sabrán que ella escribió los libros de amor que hicieron furor en los primeros años del siglo XXI, no sé si le pasará a otras escritoras.
    En muchos años, se recordará, Los amores prohibidos de Leopoldo Azancot, pero como siempre te digo, dudo mucho que alguien en diez años se acuerde Cincuenta sombras, sí lo hacen lo harán por el marketing y el escándalo pero no por su prosa, vuelo lírico o el análisis de sus personajes.
    Yo amo la novela romántica, toda, respeto los gustos, y también fomento la venta de libros de todas las autoras, aún de aquellas que no leo o no me gustan. Es mi forma de ser, a veces impráctica, pero muy mia.
    Los booms son buenos, porque de vez en cuando de un boom sacarás una obra maestra o un libro inolvidable, como Caballo de Fuego que para mí es fuertemente erótico, bello y único.
    Ahora, las autoras, quieren escribir booms o quieren escribir libros inolvidables?
    Ambos objetivos son respetables, pero no tendrán el mismo fin.
    Nadie duda que Historia de O es una joya de la literatura erótica, una que fue causa de más de un escándalo y presunción, luego nos enteramos que
    Dominique Aury, cuyo verdadero nombre era Anne Desclos, casi 40 años después de la publicación del libro, cuando contaba con 86 años, reveló en una entrevista a un periodista que en realidad era ella la autora de este relato, publicado en su momento bajo el seudónimo de Pauline Réage. Reconocía que las fantasías eróticas descritas eran invención suya, y que habían sido escritas mientras se encontraba enferma y postrada en cama para conquistar aún más a su amante Jean Paulhan.
    A mí esa verdad revelada me conmovió profundamente y más que el libro.
    De eso se trata... de conmover, de hacer que el alma y la piel se patinen en un sudor y te den escalofrios, pero con la magia y la poesía de lo bien escrito. besos

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    1. Gracias por tú aporte amiga... como siempre muy bueno

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