Como en casa

Mi blog vio la luz, el día 18 de octubre de 2012... Y vuelve a renacer hoy 13 de febrero de 2023. Espero que cuando me visiten se sientan como en casa, con la confianza de opinar sobre cualquier post, artículo o reseña. Se aceptan comentarios, correcciones y críticas siempre que sean escritas con educación, espero alimentarme de ustedes y viceversa. Creo en el continuo aprendizaje... aprendamos juntos.

sábado, 8 de noviembre de 2014

NOELIA AMARILLO Y LAURA NUÑO


Hola a todos mis seguidores y visitantes... hoy se estrena mi nueva sección, y... 

CONOCIENDO AUTORES...



por ser su inauguración decidí hacerlo con dos escritoras que me gustan mucho.

De nuevo quiero dar las gracias a Noelia y Laura por aceptar participar y dejar que se las conozca un poco más, ya no solo como escritoras, si no, un poco de ellas como seres humanos. 

Empezamos... espero que lo disfruten.

NOELIA AMARILLO


Nací en Madrid el 31 de octubre de 1972, una fría noche de invierno en que las brujas, fantasmas y demás seres extraños campaban a sus anchas por la ciudad profiriendo terribles y agónicos alaridos… o tal vez no, tal vez sólo eran mis berridos indignados al verme privada de mi refugio en el vientre materno.
Crecí en un barrio de Madrid y cuando tuve la oportunidad me mudé a mi propia casa, en la que convivo con mi marido y mis hijas más o menos democráticamente (yo sugiero/ordeno y ellos aceptan o se rebelan según les conviene), nos acompañan en esta locura que es la vida: Lolo una iguana con complejo de gato, Clara y Jaime, dos tortugas que parecen perritos falderos, Verdín y Tiniebla, dos periquitos ruidosos; Pelusa, una gatita callejera que es la reina de la casa; y, en primavera, unos 300 gusanos de seda propiedad de mi hija mayor que a mí me dan un asco tremendo.

Actualmente trabajo como secretaria/chica para todo en la empresa familiar, disfruto de mi tiempo libre con mi familia y amigas y, aunque parezca mentira, encuentro tiempo libre para continuar haciendo lo que más me gusta en el mundo: Escribir novela romántica.

Preguntas indiscretas:


·         ¿Siempre quisiste escribir?

Pues la verdad es que siempre he escrito… jamás me he planteado si quería escribir o no, porque no concibo otra manera de expresar mis locuras que no sea escribirlas. No ha sido nunca una opción, sino una necesidad; por tanto no cabe la elección de querer escribir o no. No he tenido alternativa jajaja.

·         ¿Por qué el género romántico?

Porque me encanta. Es, junto con la fantasía épica, mi género fetiche, el que más disfruto leyendo, el que me hace soñar. Y yo cuando escribo lo que hago es trasladar mis sueños al papel, por tanto, la romántica es lo que más me llena y satisface.

·         Lo primero que escribiste fue…

De niña, relatos cortos de dragones buenos y princesas macarras, historias que desarrollaban en el interior de la tierra (cuyo núcleo era un sol que iluminaba las cuevas cuyas paredes estaban hechas de cristal de roca que reflejaba la luz del sol…, bahh, una locura infantil jajaja). De adolescente falacias patéticas (parecido a las prosopopeyas) en las que dotaba de sentimientos humanos a coches, bicicletas, árboles, piedras y los hacía interactuar entre sí (de hecho, es algo que sigo haciendo, me encanta dar vida a objetos inanimados).
Pero si me preguntas que fue lo primero que escribí en serio, con intención de intentar publicarlo, fue “Falsas Apariencias” mi primera novela.

·         Lo haces a cualquier hora o te marcas un horario para hacerlo… ¡Escribir! (¿En qué estarías pensando?)

Jajajajaja, muy bueno!! A ver, intento marcarme un horario, porque desde hace unos años cada vez voy teniendo menos tiempo libre y el que tengo lo debo ajustar mucho para que me dé tiempo a todo… así que intento escribir todas las tardes de seis a diez, y los fines de semana por la mañana antes de hacer la comida y por la tarde hasta bien entrada la noche. No siempre lo consigo… este mes por ejemplo no voy a parar en casa ni un solo fin de semana, y por tanto voy a retrasarme bastante en lo que tengo pendiente, pero bueno… sarna con gusto no pica jajaja

·         ¿Has estado escribiendo dos novelas al mismo tiempo? ¿Qué tal fue la experiencia?

He estado escribiendo dos novelas al mismo tiempo, pero no a la vez… me explico. Empecé a escribir ¿Suave como la seda? y de repente me vino la inspiración de Ardiente Verano y Quédate a mi lado, y paré ¿Suave? para escribir estas, cuando las hube escrito retomé ¿Suave?, por tanto, a la vez exactamente no fue, jajaja.

·         ¿Auto publicación o editorial? ¿Por cuál te decantas?

No he probado la autopublicación, así que no tengo la información y experiencia necesarias como para elegir una sobre otra. Sí es cierto que me siento súper cómoda con mi editorial actual, Terciopelo, (son maravillosos del primero al último). Estoy muy contenta porque, además de tratarme como a una reina, los temas más complicados los soluciona la editorial (maquetar, corrección, portadas, hacienda, derechos en el extranjero, bregar con librerías grandes y pequeñas, digitales o papel, etc.) lo que me permite dedicar todo el tiempo de que dispongo a escribir, que es lo que realmente me gusta. Mientras que la autopublicación me parece un trabajazo tremendo para la autora, que no solo tiene que escribir, corregir y promocionar su libro, sino que además tiene que hacer el trabajo del editor… Tremendo, en serio. Creo que no está tan bien considerado ni pagado como debiera.

·         ¿Son importantes los comentarios que te dejan tus lectores? ¿En qué medida te ayudan?

Son importantísimos. Gracias a los comentarios puedo ver mis libros a través de los ojos de los lectores. Puedo saber si lo que yo he imaginado ha sorprendido, ofendido, gustado o extrañado. Y, sobre todo, me animan a seguir escribiendo. Sabes esos días que estás agobiada, que no te da tiempo siquiera a respirar, que por mucho que quieres no puedes, que piensas que todo lo que has escrito es una patata insoportable… pues esos días leer un comentario en el que alguien te dice que te des prisa que quiere leer más, o que le ha gustado tu libro, o que quiere saber si vas a sacar tal o cual historia es completamente imprescindible porque, ese comentario, es lo único que te arranca una sonrisa y te quita el mal rollo de encima. 

·         ¿La interacción lector – escritor a través de las redes sociales es positiva? ¿Por qué?

Para mí es muy positiva. Lo que más añoraba hace años era poder hablar con mis escritoras favoritas y decirles lo que me parecían sus historias o que se les había ido la olla en alguna, o que el prota estaba muy “rico”, pero no podía decírselo. Primero porque no había redes sociales a través de las que interactuar, y segundo porque no hablábamos el mismo idioma. Ahora todo ha cambiado. No es solo que autora y lectora interactuemos, es… todo! Ya no vivimos en mundos aislados, si no que nuestros mundos se mezclan, que es como debe ser, porque toda escritora es a su vez lectora y toda lectora también es escritora. Nos compenetramos a la perfección.
 Y, siendo práctica, las redes sociales son la mayor “agenda” del mundo mundial. Gracias a twitter, Facebook, etc., tanto lectores como autores tenemos acceso a todo lo que nos interesa al instante, publicaciones, eventos, ofertas… Si alguien saca un libro, la voz se corre y yo puedo encargarlo en mi librería al momento. Si una autora va a asistir a un evento, también me entero al instante y me puedo apuntar. Si un grupo de lectoras quedan para charlar, me puedo apuntar, aunque sea on line. Las Redes Sociales hacen desaparecer las distancias, y eso es genial!

·         ¿Qué esperas del lector?

Respeto. Aunque básicamente es lo que espero de todo el mundo, no solo del lector. Respeto. Todo lo demás, empatía, cariño, simpatía, diversión, ánimos, sinceridad, compatibilidad y cualquier manera de relacionarse viene si hay respeto. Respeto hacia la persona. Hacia su trabajo. Hacia sus ideas. Hacia su personalidad. Es imprescindible, al menos para mí.



Tus personajes:


·         ¿Alguno te ha dado guerra? ¿Cuál?

Uff, todos me han dado guerra en su justa medida, pero si tuviera que elegir el más revoltoso, terco, impredecible, pícaro y rebelde, sería sin ninguna duda Caleb, de Ardiente Verano. No había modo de llevarle por el buen camino. Siempre hacía lo que le daba la santa gana, sin importarle que yo tuviera un límite de páginas (que me nos saltamos a la torera). Daba igual que yo hubiera pensado toda la trama, él la modificaba a su antojo embrollándola más y más... hasta que llegó un momento en el que pensé que jamás podría acabar el libro. Eso sí, debo reconocer que me encantó el resultado y que no cambiaría ni una sola coma. 

·         El más fácil de crear

Luka de Falsas Apariencias.  Es, de todos mis personajes, el que más tiene de mí. Además se mueve en mi mundo: vive en mi barrio, trabaja en lo que yo, va a los mismos bares... Fue muy sencillo ponerla a "andar" porque muchos de sus pasos eran los  que yo hubiera dado.  También influye que "Falsas Apariencias"  fue mi primer libro, por tanto todo lo que ahora sé no lo sabía, y la ignorancia facilita mucho las cosas :D

·         Al qué más quieres

Ahora mismo, a Lucas de Amanecer Contigo. Tiene algo especial que despierta toda mi ternura. Es frágil, pero a la vez muy fuerte. Vulnerable pero no quiere que nadie lo sepa. Es duro... y suave. Y ama con tal intensidad... que me vuelve loca.

·         Al qué más odias

A Oriol de Amanecer Contigo. Es un psicópata. Con todas las letras. Un hombre sin conciencia ni empatía que hace lo que le apetece sin tener jamás en cuenta a nadie más que a él mismo. Un hombre al que le da lo mismo causar dolor con tal de conseguir lo que desea. Odio a ese personaje.  

·         Al qué nunca olvidarás

A ninguno. Jamás podré olvidar a ninguno de mis personajes... pero si hay uno especial, sería Jared de Quédate a mi lado. Por ser el hombre tan maravilloso que es, por sobrevivir a todo lo que le pasa sin cambiar ni amargarse, por ser un luchador, por... mil cosas. Y además, a este personaje le estoy super agradecida porque gracias a él tuve la oportunidad de entrar en mi actual editorial (Terciopelo), y también gracias a él, he publicado publicado fuera de España, en Eslovenia, Portugal y Argentina... Jared es un hito en mi vida, me dio una oportunidad que agarré con ambas manos y que aún no he soltado :D 

Tus comienzos como escritora / escritor (brevemente como comenzaste en este mundo tan apasionante)

Pues no te lo vas a creer, pero empecé en esto de pura casualidad y por culpa del empeño de mis amigas. Si hubiera sido por mí, jamás habría intentando publicar.  No me entiendas mal, siempre he escrito. Desde que tengo uso de razón he inventado mis propias historias,  historias que luego he borrado o perdido, porque, con franqueza, jamás me parecieron importantes. Pero espera, me estoy desviando de la pregunta.
Todo comenzó con una web, "Románticas al Horizonte", en la que yo era forera habitual. Hicieron un concurso cuyo premio eran libros, y yo quería ganar esos libros! El concurso consistía en ir subiendo cada día un relato al foro, y eso hice, solo que en vez de un relato distinto por día, colgué capítulos de la historia que estaba escribiendo.  Al cabo de una semana las administradoras se pusieron en contacto conmigo y me "instaron" a quitar el "relato", pues era demasiado bueno para estar expuesto en internet. Me sugirieron (casi ordenaron) que lo acabara y lo mandara a las editoriales. A mí me pareció una tontería, la verdad, pero mis amigas (que habían descubierto que escribía al leer el relato en la web) se pusieron de parte de las administradoras, y entre todas me convencieron. Terminé la historia, la mandé a varias editoriales en octubre de 2009 (sin ninguna esperanza, todo sea dicho), y en enero de 2010 fue publicada. Era Falsas Apariencias.  Desde entonces no he parado.  

Anécdotas divertidas mientras escribías alguna de tus historias (Anécdotas, curiosidades y demás sucesos que te ocurrieron a lo largo del proceso creativo)

Ufff... no te creas que hay muchas, o a lo mejor sí, pero no las recuerdo, la verdad.
Una de las más divertidas fue aquella vez que estaba escribiendo una escena de alto voltaje (Hot, hot, hot) y me sonó la alarma del horno (en el peor momento), dejé la escena a medias y me fui a la cocina a quitar la comida (no era plan de quedarnos sin comer) y cuando regresé al cuarto me encontré a mi hija pequeña (tendría 6 o 7 años) leyendo la pantalla del ordenador... No recuerdo exactamente que me preguntó, algo sobre penes y pollas,  pero me puse a morir... que apuro pasé!!! 

Nos soplas alguna noticia sobre un proyecto futuro…

Ufff... noticia, lo que se dice noticia no es, pero estoy escribiendo en este mismo instante lo que será la "continuación" de Ardiente Verano. Una continuación un tanto especial, porque va a ser la historia de Andrés (el hijo de María), aunque por supuesto, su madre y su flamante marido tendrán una participación estelar en el libro. XD Creo que Andrés os va a sorprender mucho, más que nada porque le ha pasado algo que... ha puesto patas arriba su vida y le ha convertido en un... cabronazo. Y hasta ahí puedo contar jajajajaa.

Unas palabras para tus seguidores…

No sé que he hecho para merecer seguidor@s tan maravillos@s y divertidas como vosotr@s... en serio. Cada día me asombro más y más. Solo puedo gritar un enorme GRACIAS por estar ahí, por hacerme reír, por sacarme de los bajones (que sí, yo también los tengo) y por ser como sois: supermegaestupend@s!!! Prohibido cambiar!!! 



Tus novelas:


Serie amigos del Barrio




Falsas apariencias.

Es la historia de Luka y un vampiro muy guapo que se cruzará en su vida para cambiarla y, sobre todo, para hacerle ver que no hay que tener miedo a amar.
Una historia divertida, llena de pasión y ternura a partes iguales.






Cuando la memoria olvida.

Dos chicos que estaban en la misma pandilla de pequeños, pero que ya desde esos momentos sentían algo... la vida los separa y los reúne una noche de fiesta en un país lejano... esa noche todo cambiará para Ruth, su vida ya no volverá a ser igual en muchos aspectos. Los años pasan para ambos y se reencontrarán como adultos, pero ese chispa de la infancia y esa pasión de la adolescencia despertará con mayor intensidad, solo que no sabemos si ella podrá olvidar...




¿Suave cómo la seda?

Dario es un hombre protector con los suyos, fiel y trabajador, pero también es taciturno y con poco sentido del humor, vamos que no da el perfil de príncipe azul... en su camino se cruzará Ariel, un torbellino que no se deja vapulear por nadie a pesar de os golpes que le ha dado la vida, tampoco será la típica princesa desvalida... una preciosa historia de amor que nadie debe perderse...

Os dejo el enlace de la reseña que hice en su día.



Atrévete a quererme


Una historia de amor tan diferente como la edad de sus protagonistas... 
Sara es una mujer madura, que trabaja y en su tiempo libre canta en un grupo, una noche conocerá a un adonis, Héctor, chico guapo, encantador, seductor... que quedará encandilado por ella y no descansará hasta seducirla por completo.
Para él es algo serio... para ella es solo hasta que ese chico se canse.

¿Qué ocurre cuando la mujer le saca 15 años al hombre? ¿Puede el amor sobrevivir a esa diferencia? ¿Es que acaso el amor entiende de edades?



Serie crónicas del templo


Está es una serie muy peculiar, dónde conoceremos la pasión, el sexo y el amor en estado puro... pero también conoceremos las debilidades de sus protagonistas... 
El narrador y testigo de estás historias es Karol, un personaje con una peculiaridad que descubriréis leyendo los libros.


El origen del deseo

Eberhard tiene un secreto escondido desde hace mucho tiempo... algo que lo atormenta a la vez que lo excita.
¿Podrá su mujer entender esa pasión?

Os dejo enlace de mi reseña



Lazos del deseo


Elka y Alba son las protagonistas de la segunda entrega de esta serie, y junto a Karol nos enseñarán que en el templo se pueden vivir los deseos más íntimos y extraordinarios. ¿Descubrimos los lazos que las unen?




El aprendiz del deseo

En esta tercera parte conoceremos más a Karol y su pasado lleno de sombras, además Elka y Alba encontrarán en Súper el complemento que les faltaba y los tres se sumergirán en una aventura sexual que hará florecer el amor al igual que la pasión más extrema.
Aquí conoceremos a la que será la pesadilla de Karol... la ladrona





La reina del deseo (En pre-venta en Amazon, ainsss cuando lo pille)

Y por fin la tan esperada historia del dueño del templo del deseo... Karol.
No sé que nos aguarda en las lineas de esa novela, pero estoy deseando descubrirlo.
Su oscuro pasado, su peculiar forma de vivir el sexo, su miedo a amar... todo eso será derribado por la ladrona, que le robará el corazón devolviéndole la luz a su vida.




Independientes:


Amanecer contigo (De reciente publicación, ésta servidora está deseando meterle mano)

Una conmovedora intriga familiar. Un joven que deberá romper con su pasado para afrontar su imprevisto futuro. Una apasionante historia de amor que lo liberara de sus propios fantasmas. Barcelona, 1916. En su lecho de muerte, Oriol, la oveja negra y único heredero de la acaudalada familia Agramunt, confiesa que tiene un hijo que nadie conoce. El patriarca de los Agramunt, Biel, decide encontrar a su nieto y un mes después, cuando Lucas regresa a su casa en la Barceloneta, le espera un lujoso automóvil aparcado frente a su puerta. A partir de ese momento, la vida de Lucas dará un giro radical: deberá abandonar la única vida que ha conocido, será educado con disciplina y se enfrentará a los otros aspirantes a la herencia de su abuelo. Encerrado entre los muros de una suntuosa mansión y mientras intenta adaptarse a ese mundo desconocido que lo rechaza, conocerá a Alicia, la joven que le ayudará y le enseñará lo que es el amor y hasta qué punto estar atrapado puede ser la salvación de un hombre. 


Ardiente Verano 

María no quería ir al pueblo de su exmarido a pasar las vacaciones... ella no es de pueblos, es de ciudad. Pero se verá obligada a ir y ese viaje cambiará su vida para siempre.
Un hombre misterioso despertará su pasión con susurros y caricias prohibidas, pidiéndole que se deje llevar. ¿Lo hará? ¿Se entregará al placer en brazos de un hombre al que no puede verle el rostro?

No pueden perderse esta novela... es ardiente, ardiente, pero también tiene una hermosa historia de amor que debéis descubrir... habrá un antes y un después de Caleb.


El sacrificio del verdugo

Una historia llena de magia, de fantasía, pero al mismo tiempo llena de mensajes...
Los invito a conocer a Aisling, a  Kier y al bosque prohibido en el que junto a ellos descubrirán el amor y la pasión en su estado puro.
Una novela diferente que te atrapará.

Os dejo enlace de mi reseña



Quédate a mi lado

Que decir de está historia, que a la par de sencilla es tan profunda... Una historia de amor en la que el príncipe azul no viste ropas lujosas, una historia llena de dolorosa realidad.
Profunda, entrañable, dulce y muy emotiva... esa es la historia de Jared y Nuria

Os dejo enlace de mi reseña.




La sombra de tu memoria 

Una historia entrañable que nos cuenta la abuela Visi, su lucha en la España de la Guerra Civil, el amor y la supervivencia en una época difícil para la mujer, más aún cuando se quedaba sola, viuda y con hijos a los que sacar adelante.
Noelia nos sorprende con algo diferente, pero igual de conmovedor por su crudeza y realidad.

Os dejo enlace de mi reseña




La voz , Sueños de navidad y Por volver a verte sonreír.

Tres historias que aún me quedan por descubrir de esta excelente escritora.



Podéis seguirla en su blog, pinchad el enlace de abajo.

BLOG NOELIA AMARILLO






LAURA NUÑO

Administrativa de profesión, escritora de vocación. Lectora empedernida. Melómana. Empezó a escribir por un reto personal. Colaboradora en varias antologías de relatos románticos, y premiada en distintos certámenes. Se dio a conocer como autora de novela romántica con «Clarita y su mundo de Yupi» (Premio al mejor chick lit en la Revista Amor Fú). Ha publicado con la editorial Pámies (Phoebe) "Mi Custodio" (Premio Tres plumas al mejor romance paranormal del blog Pasión por la novela romántica y Nominación al Premio Rosas Románticas al mejor romance paranormal 2013) y "Mi Bestia", pertenecientes a la saga de romance paranormal "Los Ocultos". Dentro del género contemporáneo ha publicado con Planeta, bajo el sello Zafiro, "Y llenarte el muro de Flores", coescrita con Helen C. Rogue, y con la editorial Roca, bajo el sello eTerciopelo, "Al otro lado de la pared". Su última publicación, "Entre dos bandos", es su primera novela publicada dentro del género Romance histórico, con la editorial Harlequin, cumpliendo uno de sus sueños. Recién ha publicado Anima Nigrum, su incursión en el género gótico/terror.

Preguntas indiscretas:


·         ¿Siempre quisiste escribir?

Siempre tuve historias rondando en la cabeza. Ahora, lo de escribir fue toda una sorpresa, aunque siempre se me ha dado bien. Mi profesora solía decir que apuntaba maneras.

·         ¿Por qué el género romántico?

Bueno, no solo romántico, como acabo de demostrar con Anima Nigrum, pero sí que es el género en el que más cómoda me siento, quizá porque soy una romántica empedernida y quiero creer que las luces ganan a las sombras.
·         Lo primero que escribiste fue…

Un cuento en el colegio. No me llevé el premio porque el jurado dijo que era demasiado “adulto”. Pero si hablamos de novela, lo primero que escribir aún está inédito. Romántica, por supuesto. E Histórica…

·         Lo haces a cualquier hora o te marcas un horario para hacerlo… ¡Escribir! (¿En qué estarías pensando?)

¿Yoooo? ¡Tú, que tienes la mente sucia, cochina! Jajajajaja. Pues lo hago (escribir) a cualquier hora del día, sobre todo porque no trabajo por cuenta ajena. Pero mejor sola.


·         ¿Has estado escribiendo dos novelas al mismo tiempo? ¿Qué tal fue la experiencia?

Y hasta tres. ¿La experiencia? Bueno, un poco caótica, como mi vida, pero es una forma de avanzar. Soy géminis y suelo tener varios proyectos en mente y otros tantos en ejecución.

·         ¿Auto publicación o editorial? ¿Por cuál te decantas?

Depende de lo que busques. Me gusta las novelas en papel, es mi meta en todo momento, y siempre trataré de “enchufarlas” en una editorial. Clarita fue un experimento que me salió muy bien, por el cual no solo quería darme a conocer y captar lectores, sino también conocer un poco lo que es el tema de la autopublicación y eso de ser tu propio  “editor”. Con Anima Nigrum no sabía ni a qué editorial enviarlo, ni tenía ganas de estar investigando, de modo que me decliné por la autopublicación.

·         ¿Son importantes los comentarios que te dejan tus lectores? ¿En qué medida te ayudan?

Si son buenos te suben la moral, para qué nos vamos a engañar, pero sobre todo sientes como si te estuvieran dando un premio por todo el trabajo que conlleva escribir una novela. Si son “malos”, pero respetuosos, son una llamada de atención que no debes ignorar. No debes enfadarte porque dos estrellas te hayan bajado el palmarés, ni pensar que eso va a desalentar a otros lectores a comprarla; a veces es más importante lo que aprendes de esa crítica que la puntuación en sí y una crítica negativa  puede aportar el equilibrio y la ecuanimidad que a veces buscamos los lectores cuando leemos reseñas. Si todo es muy bonito, todo perfecto, llegas a pensar que hay gato encerrado y no terminas de comprar la novela. Como lectora, suelo buscar más las críticas negativas que las positivas.

Y luego tenemos los otros comentarios: los que no sirven para nada de nada, esos que los lees y dices: no sé para qué me molesto en leer la reseña, si el reseñista tampoco se ha molestado en leer la novela, total, ¿para qué se la va a leer, si lo único que quiere es joder la pava, que dicen en mi pueblo?
Pero, a la larga, como escritora he aprendido muchísimo de los comentarios negativos.
Sin embargo, tengo un pequeño gran defecto: nunca pido reseñas ni comentarios. Estos para mí deben ser como la lectura: una elección propia del lector, nunca un compromiso y menos una obligación.


·         ¿La interacción lector – escritor a través de las redes sociales es positiva? ¿Por qué?

Tengo un serio problema: no sé separar a la persona del escritor. Lo he intentado, lo juro, pero no soy una sin la otra. Hagas lo que hagas, digas lo que digas, si a alguien le caes mal no va a cambiar su opinión por muy guay que seas ni por muy bien que escribas, así que mi lema es: Sé tú misma. ¿Es positivo? Pues no sé. Yo me lo paso pipa con los lectores.

·         ¿Qué esperas del lector?

Que disfrute. Que sueñe, se enamore, ría, llore. Que sienta. Si no le gusta, si leerlo le resulta imposible, si lo hace por obligación, mejor que lo deje. 






Tus personajes:

·         ¿Alguno te ha dado guerra? ¿Cuál? Dru (Mi Druida). Y eso es todo lo que voy a decir al respecto, jajajaja.

·         El más fácil de crear. Ronan (Mi Custodio). Salió solo.

·         Al qué más quieres. A mi niño bonito: Keve. No puedo contar por qué, pero nada tiene que ver con la trama. Es por una relación personal que viene de mucho atrás.

·         Al qué más odias. Fournier, el villano más despreciable del mundo, en Entre dos Bandos.

·         Al qué nunca olvidarás. Colás. Fue el primero, y el primero nunca se olvida.

Tus comienzos como escritora / escritor (brevemente como comenzaste en este mundo tan apasionante)

Un demonio dijo: no hay huevos. Y ahí me dio de pleno… Supongo que quería demostrarme a mí misma que podía hacerlo. Supongo que necesitaba sacarme de la cabeza esa historia que me perseguía día y noche. Cuando escribí la primera novela descubrí varias cosas: la primera, que podía hacerlo. La segunda, que me gustaba hacerlo. La tercera, que no se me daba mal. La cuarta, que tenía mucho que aprender y mucho camino por delante si quería meterme en este embolado. Y la quinta, y la peor de todas, que acababa de destapar la caja de Pandora.

Anécdotas divertidas mientras escribías alguna de tus historias (Anécdotas, curiosidades y demás sucesos que te ocurrieron a lo largo de proceso creativo)

Con Clarita y su mundo de Yupi, cuando hice el booktrailer me decanté por Chris Evans en Dime con cuántos. Luego supe que había hecho también Capitán América, una coincidencia por la que estuve riéndome muuuucho tiempo. Si habéis leído la novela, sabréis por qué…
Mi Custodio iba a ser un microrelato oscuro, donde él tenía que matar a la chica en el callejón, pero se me rebeló y acabó besándola. En esta misma novela la escena del parque y del zapato es “real”. Y superdotado35 existe.  
Hay varios elementos que se repiten, dependiendo un poco del subgénero: Las Converse aparecen en casi todas las contemporáneas, y los castillos o alguna referencia a los mismos también. Asturias también está bastante presente en casi todas las novelas.
En Entre dos bandos “El Portugués” se coló en la historia. Me quedé un poco descolocada cuando otro personaje empezó a hablar de él. En serio, me pregunté, ¿y este de dónde ha salido?

Nos soplas alguna noticia sobre un proyecto futuro…
Los proyectos si se cuentan, no se cumplen.

Unas palabras para tus seguidores…
Esta es fácil: ¡Sois la caña!





Tus novelas:

Clarita y su mundo de Yupi

Es la primera novela que leí de Laura, y me encanto Clara y sus locuras...
Ella cree que nunca encontrará a ese hombre que la descoloque, la llene completamente... pero sobre todo, que la valore como algo más que una cara bonita y unas buenas tetas... ¿Lo encontrará?

Os dejo enlace de mi reseña



Serie los ocultos



Mi Custodio 


Dejadme que me presente, soy un Custodio, un Oculto. Un ser que vive en las sombras desde hace dos mil cincuenta y ocho años. En mi vida solo hay una misión: proteger a los Humanos, aunque los odio con toda esa alma que perdí hace tantos años.
Sin embargo ahora todo ha cambiado. La he descubierto a ella, mi destino; mi luz. La necesito. La quiero.
Desde que la percibí por primera vez, mi existencia tiene un objetivo. Pero la busco y me elude… Ya no puedo soportarlo más.
Si pudiera estrecharla entre mis brazos no me importarían las consecuencias ni que castigo me espera. Porque ella... Ella es diferente. Cuando por fin la tenga a mi lado, me dará igual todo lo que ocurra.
¿Podré llegar a alcanzarla?


Mi Bestia

Mil años de convivencia con mi Bestia fueron suficientes para saber que se traía entre manos algo raro. Si no, ¿a cuento de qué se desataba y no atacaba? ¿Por qué me despertaba siempre en el mismo sitio, frente a ese chalet? Esos episodios se repitieron durante la última década, pero en los últimos meses se sucedían casi a diario. ¿Qué estaba pasando? ¿Qué es lo que esperaba mi Bestia que ocurriera?
Tantas preguntas hicieron que buscase respuestas en los moradores de la casa.
Y así es como la conocí a ella.
Mi vida cambió radicalmente cuando yo, una bestia desalmada y egoísta, fijé como único objetivo de mi inmortal existencia hacerla mía.
Aunque algo me dice que va a ser una misión imposible; las princesas hermosas jamás se quedan con el monstruo del cuento…




Y Llenarte el muro de flores


Una hermosa historia de amor que Laura escribió en conjunto con Helen C Rogue. Escrita a dos bandas, nos encontramos con Nacho y Noelia dos personas a las que una estrella unirá sus caminos a través de un ordenador.

Una historia que te hará reír y llorar intensamente, o al menos si no eres de las lloronas como yo, te emocionará.

Os dejo enlace de mi reseña




Al otro lado de la Pared

Robert Smith está decidido a dejar atrás su pasado como mercenario y emprender una nueva vida, pese a saber que, haga lo que haga, vaya donde vaya, su pasado le perseguirá. Para una persona que ha visto el mal cara a cara, que está acostumbrado a desconfiar de todo y de todos, no es fácil amoldarse a una vida normal y corriente. Por mucho que lo intente, por mucho que lo desee, siempre recelará de las personas, sobre todo de cualquier muestra de gratuita generosidad. Es por ese motivo que cuando la vecina de al lado se presenta en su apartamento dándole la bienvenida con un bizcocho, no puede menos que sospechar que pertenece a un grupo del crimen organizado. A partir de ese instante centrará todos sus esfuerzos en averiguar cuánto hay de verdad en la bondad de la muchacha, y cuánto de mentira. Pero al hacerlo no contará con los sentimientos que la gitanilla despertará  en él. 
Ni que deberá renunciar a ellos debido a un pasado que le está pisando los talones.



Entre dos Bandos 


Laura nos sorprende con esta novela de género histórico en la que nos mantiene en vilo página tras página.
Lucia se encontrará dividida entre dos amores, pero además su futuro marido es francés enemigo de la Patria algo que al principio la tendrá a la defensiva. Entre ambos nacerá un amor intenso y apasionado, que la desconfianza y los secretos que ocultan puede llegar a destruir… ¿Confiarán el uno en el otro?
Además, un oscuro y perverso enemigo acecha sus caminos con el deseo no solo de separarlos, si no de acabar con ellos.



Anima Nigrum

—Lo quiero todo de ti —me dijo. 
—¿Todo? 
—Todo. 
—¿Incluso mi parte más oscura? ¿Mis delirios? ¿Ese trozo podrido de la manzana?
¿Mis pequeños desvaríos? ¿Mis paranoias? 
—Todo. 
—¿No prefieres quedarte con lo mejor de mí, aquella parte que escribe sobre grandes amores, esa parte que hace enternecerte, reír, emocionarte, apasionarte? ¿No prefieres quedarte con mi alma rosa? 
—No. Lo quiero todo. Incluso tu oscuridad. 
—De acuerdo. He aquí un recopilatorio de mis pesadillas, de mis deseos más oscuros, de mis microcuentos para no dormir. He aquí mi parte triste, paranoica, cargada de espanto o de humor ácido. He aquí el resultado de hurgar en los instintos más bajos del ser humano. He aquí mi Anima Nigrum. Luego no digas que no te lo advertí… 


Podéis seguirla en su blog, pinchad en el enlace de abajo.

BLOG LAURA NUÑO






Quiero terminar agradeciendo nuevamente a Noelia y a Laura por aceptar participar en esta nueva sección y dejar que todos puedan conocerlas un poco más.
Dos escritoras increíbles que se atreven con casi todo, y dos seres humanos fantásticos que ésta servidora tiene el honor de conocer.

Y a vosotros, mis seguidores...

Si tienen alguna pregunta o curiosidad que os gustaría conocer de los escritores, dejarla en un comentario y tomaré nota... por otra parte, si queréis podéis recomendarme algún escritor/escritora para esta sección.

Gracias por leerme y hasta la próxima que será dentro de tres semanas sin nada me lo impide...


Elizabeth Da Silva












viernes, 17 de octubre de 2014

REGÁLAME TUS BESOS... CAPÍTULO 1


El avión proveniente de Viena aterrizó a la hora prevista en el aeropuerto de Málaga, el viaje había sido tranquilo, los pasajeros estaban deseando levantarse y salir del aparato. En primera clase viajaban pocas personas, entre ellas un hombre rubio de ojos azules que miraba con indiferencia por la ventanilla. En el momento en que se detuvo el avión, todos se desabrocharon el cinturón y encendieron sus dispositivos móviles al mismo tiempo que se levantaban para recoger sus efectos personales.
Leonardo Ballesteros con la calma que lo caracterizaba, se levantó y se sacudió el pantalón, tratando de borrar las arrugas que se habían formado al estar tanto tiempo sentado. Recogió su pequeño bolso de mano y sin mirar atrás salió por el pasillo que unía al avión con el aeropuerto.
No tardó en tener su maleta sobre uno de los carritos y al salir escudriñó entre la gente arremolinada frente a la puerta, para ver si había alguien con un cartel que llevara su nombre. A lo lejos lo divisó, había un hombre uniformado que llevaba una pequeña pizarra blanca con su apellido escrito en mayúsculas.
Leonardo se dirigió hacia el chofer, caminaba con elegancia y seguridad. Todas las miradas femeninas admiraban su porte alto y esbelto, sus facciones varoniles y su cabello alborotado le daban un efecto muy sexy que no pasaba desapercibido. Llegó junto al chofer y lo saludó:
—Buenas tardes.
―Buenas tardes, señor. Permítame su equipaje. ―Sin dilación el chofer tomó el carrito y lo empujó hacía el aparcamiento. Leonardo lo siguió sin prisas, como lo hacía todo.
―¿Cuánto tardaremos en llegar al Villa Padierna?
―Unos cuarenta y cinco minutos aproximadamente.
Una vez instalado en el coche cerró los ojos e intentó relajarse mientras se dirigía hacia el hotel, deseaba descansar del estrés del trabajo y, al mismo tiempo, romper un poco con la monotonía de su vida. No solía viajar a menudo al sur de España, pero aprovechó la invitación de un amigo y decidió que un poco de sol y deporte le vendría bien.
Sus fracasos matrimoniales contrastaban con sus éxitos laborales, se sentía orgulloso de continuar manteniendo en alto el buen nombre de los astilleros que en su día fundó su padre, y que con esfuerzo y sacrificio sacó adelante convirtiéndolos en lo que eran hoy. Homero Ballesteros era un hombre humilde, que empezó un sueño en 1980 al montar su pequeña empresa de construcción y reparación de buques y barcos. Hoy gracias al buen trabajo y dedicación, junto con el cuidado de los detalles y la profesionalidad, el astillero Reina de las aves en Asturias gozaba de prestigió y popularidad.
―Señor, disculpe, ¿va a querer mis servicios durante su estancia?
―No, quiero un coche de alquiler para las tres semanas que estaré aquí ―contestó sin abrir los ojos―. Avíseme cuando estemos llegando al hotel.
―Sí, señor.


—Sofía, ha llamado Nancy, al final han ingresado a su hijo para operarlo de apendicitis —explicó María.
—¡Vaya por Dios! Ahora la llamo para preguntarle. Hay que arreglar el cuadrante de hoy y los siguientes días.
—Lo sé, pero tenemos también a Patri de vacaciones lo que nos complica las cosas.
—No pasa nada, yo haré los turnos de Nancy y tú me cambias el turno de noche, yo hago el nocturno los días que no esté con las habitaciones.
—¡No puedes cargarte así de trabajo! Cuando vas a descansar —replicó ceñuda su amiga—. Siempre te sacrificas por todos, no es justo, así que yo te ayudo, nos repartimos los turnos de Nancy.
—María, no puedes venir más horas al hotel, tienes a tu madre y tu hijo en casa, y te necesitan.
—Buscaré a alguien que se quede con ellos y no hay más que hablar.
—Ya veremos, pero ahora vamos a la salita a informar a las chicas y reorganizar los cuadrantes.
―¿Por qué no lo dices a Natalia que eche una mano?
―¡Hablas en serio! ―exclamó con una mirada divertida―. La sub gobernanta Natalia Palacios no se va a rebajar a eso.
―Pues tú eres la gobernanta y no veo que se te caigan lo anillos… esa es una de las muchas diferencias que hay entre las dos y es por eso todas las compañeras te queremos y respetamos, porque no olvidas tus comienzos como una de nosotras.
―Es que siempre seré una de vosotras, solo que ahora tengo más responsabilidades.
―Eres la mejor ―afirmó María siguiéndola.
Sofía se encaminó a su reunión de todas las mañanas con las camareras de piso, allí se repartían los turnos y se informaba si había algo importante. Pasó por la lavandería y se detuvo antes para pedir una bata de su talla. No era la primera vez que sustituía a alguna de sus chicas y recordaba sus tiempos de camarera.
En pocos minutos tenía todo organizado y se fue a cambiar para empezar con sus habitaciones. Se recogió el cabello en una cola, se puso la bata rosa, abrochó la plaquita con el nombre de su compañera y se ajustó el cinturón, luego se cambió los zapatos por los suecos blancos. Decidida, tomó el papel con las habitaciones del cuadrante de Nancy y fue a la tercera planta en busca de su carrito y todo lo necesario para empezar la jornada.


Leonardo no había perdido el tiempo, después de instalarse en su suite se puso la indumentaria y se fue a jugar al pádel, necesitaba descargar el estrés acumulado por el conflicto con unos buques que se habían retrasado debido a materiales recibidos en mal estado. Después se daría una ducha, descansaría y colocaría el equipaje en el armario. Se encaminó por el pasillo de la tercera planta y pasó al lado de un carrito de limpieza, una mujer de pelo castaño estaba organizando su contenido de espaldas a él, sus ojos no dejaron de repasar el cuerpo bien definido que no escondía la bata de trabajo. Siguió su camino hacia el ascensor sin volver la mirada atrás, bajó y se encaminó hacia las pistas donde encontró una vacía en la que entró a jugar.
Sofía colocó todo lo necesario en el carrito y se dirigió hacia su primera habitación, luego repasaría las que su compañera había dejado incompletas anoche, tras la llamada urgente que recibió de su marido.
Llevaba casi una hora de trabajo y le tocaba repasar la habitación 316, llamó a la puerta, pero nadie le contestó. Al entrar se dio cuenta de que el huésped ya había llegado, vio su maleta abierta sobre la cama y ropa sobre una de las sillas. «Al parecer, se había cambiado y había salido, lo que le facilitaba el trabajo», pensó.
Respiró más tranquila, así podía revisar lo que faltaba y terminar sin que el huésped la encontrara en la habitación; salió al pasillo y cogió todo lo necesario para completar los detalles que a Nancy se le pasaron: el albornoz, las toallas y los geles de baño. Al regresar dejó la puerta entre abierta como se debía hacer y se dirigió al baño sin darse cuenta de que la misma se cerraba suavemente.
La bata que le habían dado le quedaba un poco ajustada sobre todo a la altura del pecho, algo que la incomodaba para trabajar, pero ya buscaría otra o pediría que se la arreglaran para los siguientes días. Se olvidó de todo y empezó con su trabajo y, como estaba sola, aprovecharía para dar un repaso completo al baño.


Terminado el juego Leonardo decidió regresar a su habitación y darse una ducha; después aprovecharía para dormir un poco, estaba cansado y esa noche tenía una invitación en casa de su amigo Jaime. Entró es su dormitorio y empezó a quitarse la ropa sudada dejándola desperdigada por el suelo, estaba empezando a bajarse los calzoncillos cuando de pronto un grito lo dejó paralizado.
―¡Oh, Dios mío! ―exclamó asustada Sofía.
―¡Pero, qué demonios! ¿Se puede saber que hace aquí?
Sofía no atinaba a articular palabra, estaba como hipnotizada mirando a ese hombre, hacía años que no tenía frente a sí un cuerpo masculino medio desnudo, y mucho menos, a uno como ese. Su mirada quedó atrapada en ese pecho brillante de sudor, una gota empezó a resbalar desde su cuello muy despacio hacía su vientre plano y, sin detenerse, siguió hacía el calzoncillo donde desapareció. Sus ojos se abrieron al notar el bulto que escondía la prenda. De manera inconsciente Sofía se relamió los labios, detalle que no le pasó desapercibido a Leonardo.
―Señorita, le he preguntado qué hace en mi habitación; se supone que ya debería estar limpia ―habló con la voz un poco ronca porque esa lengua rosada lo había alterado.
Ella levantó la mirada aun sin pronunciar palabra alguna, sus ojos se encontraron con los ojos azules de ese hombre y sus miradas quedaron enlazadas por unos segundos que parecieron eternos, hasta que él preguntó de forma descarada:
―¿Le gustó lo que estaba mirando?
Un rubor intenso subió por el esbelto cuello de Sofía al escuchar esa pregunta, sentía arder sus mejillas, había olvidado la última vez que se había sonrojado.
―Disculpe señor, me ha asustado. La chica del turno de noche tuvo una emergencia familiar y su habitación había quedado a medio hacer. Le pido de nuevo disculpas y me retiro.
―Espere, aún no ha contestado a mi pregunta ―dijo mientras un brillo divertido asomaba a sus ojos.
―¿Se está divirtiendo a mi costa? ―preguntó indignada.
―Para nada señorita, solo sentía curiosidad por saber si le había gustado lo que miraba tan detenidamente.
―Es un poco grosero de su parte, señor. ―Caminó decidida hacía la puerta, pero un demonio la poseyó. Se giró y dijo―: Sí, me gustó mucho. ―Salió corriendo horrorizada por su propio atrevimiento.
A lo lejos escuchaba las carcajadas del hombre mientras empujaba el carrito lo más rápido que le permitían sus temblorosas piernas. ¿En qué demonios estaba pensando para decirle eso?, se preguntaba Sofía. «Ese hombre pensaría que era una fresca o más bien una salida», se dijo.


Estaba sonriendo aún por aquella situación, al mismo tiempo que pensaba que hacía mucho que no lo miraban con esa intensidad. Se metió en la ducha y mientras el agua resbalaba por su cuerpo, recordó esa pequeña lengua rosada y húmeda que asomó por esos labios, y su miembro despertó mientras se imaginaba esa boca en ciertos lugares.
―¡Joder con la camarera!, me parece que llevo mucho tiempo sin sexo ―dijo mirando su entrepierna.
Terminó de ducharse y salió del baño secándose con una toalla, notaba el cansancio del viaje. Desnudo se tumbó en la cama y se dejó llevar por el sueño, necesitaba relajarse y al mismo tiempo divertirse, lo cual esperaba hacer durante su estancia en el hotel. Mientras el sueño lo atrapaba, a su mente regresó la imagen de la mujer en el momento en el que se relamía los labios con esa pequeña lengua. «Hacía mucho tiempo que no sentía una atracción tan fuerte; o solo sería por la falta de sexo desenfrenado», pensó cayendo en un sueño profundo.


Al fin ya había terminado su jornada de ese día extraño. Se sentó cansada en el sillón de su pequeña oficina después de una ducha revitalizante y un almuerzo ligero, por fin podía relajarse durante unos minutos. Solo tenía papeleo que organizar y el cuadrante para las chicas del turno de noche. Sofía cerró los ojos reviviendo en su cabeza la imagen del hombre casi desnudo. Leonardo Ballesteros se llamaba, era un hombre alto y muy varonil, su cuerpo irradiaba sexualidad por todos sus poros, ella jamás había sentido una atracción tan instantánea. Todavía podía sentir como sus pezones se contrajeron ante la imagen de ese cuerpo brillante y esa protuberancia, que se marcaba en esos calzoncillos que como un guante se amoldaban a su piel.
Su vida sexual era casi inexistente desde que se divorció de Pedro hacía más de diez años, apenas había tenido alguna que otra relación pasajera. Sus gemelos Sergio y Samuel ocupaban todo su tiempo, y eso añadido a su trabajo no le había dejado margen para nada más. Ahora, a sus cuarenta y dos años y con sus hijos en la universidad, Sofía se sentía sola y notaba la falta de un hombre en su vida.
Alguien llamó a la puerta haciendo que regresara al presente, esta se abrió y María, su compañera y amiga entró.
―¿Qué tal tu primer día con las habitaciones?
―Muy bien, salvo… ―Se quedó pensativa.
―¿Qué pasó?
―Tuve un encuentro un tanto peculiar con un huésped
―¿Cuéntame? ―pidió intrigada.
Sofía procedió a detallarle lo que había pasado, pero no le dijo que se había sentido muy atraída por ese hombre, tanto, que había deseado pasar su lengua por ese pecho sudado y probar el sabor salado de esa piel.
―¡Tú le dijiste eso! ―exclamó con los ojos abiertos.
―No sé qué demonio me poseyó ―explicó avergonzada.
―El demonio de la tentación ―comentó María guiñándole un ojo.
―No lo sé, pero fue una locura, es un huésped y podría presentar una queja en dirección. Te imaginas el bochorno ―comentó preocupada.
―Dudo mucho que presente ninguna queja porque fue él quien hizo una pregunta impertinente. Pero dime, ¿Esta así de bueno?
―Más ―Sofía empezó a abanicarse con una carpeta―. Te puedo asegurar que nunca tuve ante mis ojos un hombre así, como esos que salen en televisión… y además, todo sudado, no sé que me pasó por la cabeza, mis hormonas despertaron del letargo y se alborotaron como si fuera una quinceañera.
―¡Madre mía! ¿Y si te busca, qué harás?
―María no seas fantasiosa, un hombre como ese debe tener a las mujeres haciendo cola. ¿Crees qué se va a molestar por una simple camarera de piso?
―No eres una simple camarera, eres mucho más.
―Pero él no lo sabe, y eso no cambia las cosas. Ese hombre pertenece a un mundo diferente al que nos movemos las mortales como tú y yo, que tenemos que trabajar para subsistir.
―Nunca se sabe Sofía, pero si ese hombre quisiera una aventura conmigo yo me lanzaba de cabeza ―aseguró María divertida.
―Es una locura lo que dices, una locura, divina, pero una locura ―aseguró Sofía mientras un escalofrío la recorría al imaginarse entre los brazos de ese hombre.
―Espero poder verlo antes de que se marche del hotel.
―Seguro que lo verás, estará tres semanas alojado. Se llama Leonardo Ballesteros.
―¡Dios, hasta su nombre impone! ―María se levantó de la silla―. Me marcho que se me hace tarde para llegar a casa, nos vemos mañana, buenas noches y que sueñes con ese hombre ―dijo divertida.
―Buenas noches, loca.
Al quedarse sola no pudo evitar imaginarse las manos de ese hombre recorriendo su cuerpo, y el mismo, despertó excitado ante ese pensamiento. «¿Desde cuándo no sentía el calor y el aroma de un cuerpo masculino envolviéndola?», se preguntó mientras intentaba recordar cuándo fue la última vez que tuvo sexo. Sus amigas insistían que ahora era su momento de disfrutar, porque sus hijos estaban en Granada estudiando y ella estaba sola. Quizás debería pensar en salir más con ellas.
Dejando esos pensamientos se puso a trabajar para poder marcharse a su casa, hoy había sido un día peculiar y se sentía cansada. Un baño y luego un buen libro con una copa de vino, la estaban esperando.


Despertó temprano, se preparó y bajó al restaurante a desayunar. Ayer después de un descanso revitalizante, salió a cenar a casa de su amigo Jaime y de allí se fueron a tomar unas copas. A pesar de que esas serían sus primeras vacaciones en años, también tenía negocios que cerrar con algunos clientes de la costa del sol. Así que su estancia le permitiría matar dos pájaros de un tiro; pensó mientras se sentaba en una mesa de la terraza. Las vistas al campo de golf eran magnificas, tenía ganas de jugar unos hoyos y para ello invitaría a Jaime.
Tomó su desayuno mientras leía el periódico, se sentía muy a gusto en el hotel, este era un lugar elegante y acogedor, y Leonardo estaba agradecido a sus padres por habérselo recomendado. Sonrió al pensar en ellos, eran una pareja activa que disfrutaba viajando por todas partes. Ahora que su padre estaba jubilado viajaban mucho más y en esos momentos estaban en una excursión por el Cairo.
El astillero estaba bien manejado, su hermano Luis y su hermana Laura se dedicaban al igual que él a mantenerlo en lo más alto. Era el orgullo de la familia porque se había hecho desde la primera piedra, con trabajo y esfuerzo. Los Ballesteros no eran personas de rodearse con la alta sociedad, eran personas sencillas que disfrutaban de la vida sin ostentaciones.
Leonardo terminó su desayuno y dejó el periódico sobre la mesa, se levantó y se encaminó hacia la recepción, quería saber si ya tenía disponible el coche que había pedido.
―Buenos días, señorita, soy Leonardo Ballesteros de la habitación 316. ¿Quisiera saber si ya llegó el coche de alquiler que pedí ayer?
―Un momento señor, voy a comprobarlo ―contestó Natalia sin dejar de admirar al hombre que tenía enfrente―. Efectivamente ya está aquí, estas son las llaves y está aparcado en la plaza de garaje, segunda planta, número 16. Es un alfa romeo mito 2011 de color blanco.
―Gracias ―contestó cogiendo las llaves y firmando en el resguardo que le pasó Natalia.
Al levantar la vista y mirar hacía el hall de entrada, Leonardo vio a la camarera de ayer que estaba hablando o discutiendo con otro empleado. «Tiene carácter la mujer», se dijo para sí mientras observaba la escena.
Natalia siguió la mirada del hombre y su ceño se frunció al comprobar que estaba observando con interés a Sofía. No la soportaba, siempre la mejor en todo, y ahora, la muy estúpida se ponía a sustituir a Nancy, se rebajaba a limpiar habitaciones a pesar del cargo que tenía ahora. No estaba hecha para llevar esa responsabilidad, pero nadie parecía darse cuenta, todos estaban encantados con su trabajo y su dulzura. Y para rematar también llamaba la atención de los huéspedes. Natalia aprovechó que había llegado el encargado de recepción y se fue, no quería seguir presenciando como se la comía con los ojos el señor Ballesteros.
Leonardo caminó hacia donde estaba la mujer, ayer no había alcanzado a ver el nombre en su placa de identificación. Todavía no comprendía por qué le había hecho esa pregunta tan grosera, pero es que su manera de mirarlo fue tan intensa que no pudo evitarlo.
A pocos pasos detrás de ella se detuvo y esperó. El hombre con el que discutía tenía la cabeza gacha y estaba avergonzado por lo que ella le estaba recriminando. No se dio cuenta de la presencia de Leonardo, solo asintió hacia la mujer y se marchó.
―Buenos días, señorita ―saludó.
Sofía se paralizó al reconocer esa voz profunda, una voz que la torturó en sueños anoche. Se giró y lo miró directamente a los ojos, eran unos ojos amistosos, pero también misteriosos.
―Buenos días, ¿en qué puedo ayudarlo?
―Podría indicarme donde está el aparcamiento del hotel, no lo sé, y me han dejado un coche de alquiler en la plaza 16 de la segunda planta. ―Fue la primera excusa que se le ocurrió, deseaba estar a solas con ella.
―Diríjase a los ascensores y baje a la segunda planta, allí encontrará el coche, no tiene pérdida.
―Preferiría que usted me acompañara ―susurró insinuante.
―Esas no son mis funciones, señor…
―Leonardo, ese es mi nombre ―interrumpió dando un paso más hacia ella―. ¿Y el suyo es?
Sofía empezó a sentir que le faltaba el aire, ese hombre estaba como un tren de mercancías con todos los accesorios, era tan elegante y olía tan bien… a pecado, a eso olía.
―Sofía ―murmuró cada vez más nerviosa.
―Hermoso nombre, Sofía. ¿Me acompañará a buscar mi coche, por favor? ―insistió.
Sentía unas ganas locas de probar esa boca y morder ese labio inferior tal como ella lo estaba haciendo en ese momento.
No sabía que decirle, ese hombre la dejaba sin palabras, su cuerpo vibraba por su cercanía y ella solo pensaba en besarlo hasta que su sabor la embriagara.
―Está bien, sígame.
Natalia regresaba de tomarse un café cuando vio como Sofía y el señor Ballesteros se dirigían juntos al ascensor. «¿De qué habrán hablado y a dónde irán?», se preguntó intrigada.
En el ascensor el aire pareció desaparecer y la tensión se instaló reduciendo más aún el espacio. Sus miradas se encontraron y el calor abrasador del deseo los golpeó al mismo tiempo.
―¿Sabes qué es lo que deseo en estos momentos?
―No.
―Besarte sin parar ―respondió acercando su cuerpo hasta pegarlo al de ella.
Atrapada entre la pared y él, Sofía respiraba alterada, el olor de ese hombre la estaba enloqueciendo, sus sentidos despiertos y expectantes.
―Creo que no sería buena idea ―murmuró cerca de esa boca que se iba acercando cada vez más a la de ella.
―Yo creo que tú lo deseas tanto como yo. ―Su cálido aliento lamió los labios húmedos de Sofía.
―No es correcto, es una locura, por favor… ―suplicó.
―¿Por favor, qué? ―interrogó pegándose más a ella.
Sus cuerpos estaban unidos, solo las ropas obstaculizaban el camino a sus pieles deseosas de tocarse. Se miraron por un tiempo indefinido, pareció detenerse el espacio y todo a su alrededor desapareció.
―¿Por favor qué, Sofía? ―insistió, ya con sus labios rosando los de ella que temblaban.
―Bésame ―sucumbió al deseo.
Con un brillo de triunfo en sus ojos, Leonardo se lanzó a por esa boca y esa lengua que tanto deseaba probar.

REGÁLAME TUS BESOS... PRESENTACIÓN


SINOPSIS


A sus cuarenta y cinco años y con dos fracasos matrimoniales a cuestas, Leonardo ha perdido la esperanza de encontrar a la mujer que sea su complemento, su amiga, su amante… su todo.

Sofía se ha volcado en su trabajo y sus dos hijos, ahora en la madurez descubre que quiere sentirse mujer de nuevo, divertirse, disfrutar… en una palabra, vivir.

Un encuentro peculiar, un hotel, un malentendido y una atracción salvaje, unirán a Leonardo y Sofía haciéndolos vivir una aventura intensa y apasionada.

¿Puede una aventura de verano convertirse en el amor que siempre buscaste?
¿Lograrán ser felices?


A veces el único enemigo para tu felicidad, eres tú mismo…



LEONARDO BALLESTEROS

Leonardo Ballesteros era un hombre de 45 años, divorciado por segunda vez y convencido de que nunca encontrará el amor. Hombre de gustos sencillos, no solía alterarse con nada, todo lo hacía con calma, en definitiva no era hombre de impulsos.
   A pesar de haber nacido en cuna de oro, su padre no era del que daba las cosas sin ganárselas. Homero Ballesteros se labró con esfuerzo y trabajo el prestigio que tenía su empresa de astilleros. El dinero no le cayó del cielo, sino que llegó después de años de mucho sacrificio.
Por esa razón, todos sus hijos tuvieron que además de estudiar, trabajar desde abajo en los astilleros para aprender y merecer la paga que su padre les daba.
  Lamentablemente Leo, como le conocían todos, no tuvo la misma suerte que su padre al encontrar el amor. Sus dos ex mujeres resultaron ser hermosas solo por fuera, todo caparazón lleno de belleza, pero hueco por dentro. A pesar de su edad, no lamentaba el no haber tenido hijos con ninguna, eso le había permito romper todo vinculo con ambas.
Además, gracias a su abogado y consejero, se casó con separación de bienes, por lo que, a parte de una pensión compensatoria, no pudieron sacarle nada más. Ahora solo disfrutaba sin compromisos, a pesar de seguir añorando con tener un hogar propio, lleno de cariño, como el de sus padres. Él había decidido que era mejor estar solo a volver a pasar por la pesadilla de casarse con alguna de tantas frívolas que solo buscaban el dinero y la posición.


SOFÍA MARTÍNEZ

Sofía Martínez era una mujer que llevaba toda la vida dedicada a su trabajo, era la gobernanta de un hotel cinco estrellas en la costa del sol. Su dedicación era tal, que cuidaba de que hasta el más mínimo detalle estuviera perfecto, y que sus huéspedes se sintieran bien atendidos, eso la había hecho olvidarse hasta de comer muchas veces.
  Empezó como camarera de piso a los dieciocho años y por las noches estudiaba idiomas porque su sueño era ser azafata de vuelo, pero a veces lo que sueñas no siempre se consigue. En su caso no fue por otra cosa que porque se enamoró locamente de Pedro, y por ese amor renunció a volar. Se casó a los veinte años y creó su propio hogar mientras continuaba trabajando en el hotel.
  Los años fueron pasando y Sofía tuvo gemelos, dos hijos, Sergio y Samuel, eran su alegría y su energía para seguir luchando cada día. En su trabajo empezó a escalar pequeños puestos hasta que siete años después le ofrecieron la posibilidad de ser la segunda gobernanta. Se sentía satisfecha y sabía que sus estudios de idiomas la habían ayudado, junto a su dedicación al trabajo.
  Al igual que su vida laboral iba como la seda, su vida familiar era un caos, las discusiones continuas con Pedro afectaban a los pequeños, y poco a poco el amor que una vez la hizo renunciar a unos ideales, se fue apagando hasta no quedar nada. Después de doce años de matrimonio se separó y se encontró sola criando a dos hijos.
Gracias a sus padres pudo continuar trabajando, ellos cuidaban de los niños cuando ella tenía que trabajar. Así, su vida se volvió monótona, de la casa al trabajo y viceversa, se volcó en sus hijos y se olvidó de ella misma.
   Ahora, después de más de diez años divorciada, se sentía sola... sus hijos tenían 19 años y estaban en la universidad. Ella tenía 42 años y pensaba que los años se le habían escurrido entre los dedos sin darse cuenta.